Si he tenido algún profesor que me haya marcado mas que ningún otro, ese ha sido José Antonio.
Fue mi profesor de economía durante 1º y 2º de bachillerato y sencillamente fue increíble. Sus clases eran muy ilustrativas, unas explicaciones muy claras y sencillas que mostraban lo complejo de la materia sin mayor problema. Eran horas que jamás se hacían largas y además se aprendía mucho de una forma que sin duda era carismática como ninguna. Y eso lo he notado tiempo después: 1º de administración de empresas en la universidad se hace mucho más llevadero solo recordando sus enseñanzas, de hecho, los alumnos que le tuvimos anteriormente a entrar en la carrera sobresalimos en contabilidad y ninguno de nosotros ha necesitado estudiar para ello, cuando la mayoría de los otros alumnos encuentran dificultades para progresar en la materia y a diferencia sencillamente esta en este hombre que nos la enseño y nos hizo expertos en la materia. No solo en esa asignatura, también puedo dar ejemplos de las demás, pero seria repetirme: la preparación que le da a sus alumnos es excelente.
Pero este profesor no es solo eso. Este hombre es un amigo que se gana la confianza de todos con todos sus gestos, con todas sus palabras. No lo digo yo (que también, por supuesto) sino absolutamente todas las personas con las que ha tratado.
Y aun hay más, sí. La dirección de teatro también forma parte de su vida y es incluso mejor, si cabe, en esa tarea que en la enseñanza. Las obras dirigidas por él alcanzan cotas muy altas, de gran calidad cultural y el publico le responde positivamente. No en vano, es afamado en su tarea dentro de la ciudad y su nombre ya ha sonado más de una vez en la capital de Madrid.
Y recordándolo como lo estoy haciendo, no tarde ni 10 segundos en decidir que tenia que coger mi cámara y mi grabadora y pedirle una cita en su despacho para entrevistarle.
Dicho y hecho, aquí os dejo sus propias palabras.
Evle: Preséntese ante el mundo
José Antonio: Mi nombre es José Antonio Ortiz Ponferrada, nací en Córdoba, hace ya unos pocos de años, estudie empresariales, me dedique después a la enseñanza y en el año 91 me matricule en la escuela de arte dramático, estuve dos años allí, y eso me dio la oportunidad y la opción de empezar de conocer el ambiente y las personas, por lo menos de aquí, de Córdoba que se están moviendo en el terreno teatral. Funde una compañía de teatro, que se llama teatro ñaque y desde entonces mi actividad teatral la oriente hacia la dirección de escena, que es lo que me gustaba y llevo ya 13 montajes y llevo de camino el numero 14. Yo empecé joven a dar clase, la carrera la termine con 22 años mas o menos y saque las oposiciones con 23 años y llevo desde entonces todos estos años, más de 20 hacen ya.
¿Qué te parece tu trabajo como docente?
Yo entre en la enseñanza por una casualidad: cuando termine empresariales me prepare unas oposiciones de inspector de hacienda y como me suspendieron en el ultimo examen, decidí aprovechar la preparación había tenido durante un año para presentarme a las oposiciones de profesor de secundaria. No era mi vocación inicial pero ahora con el paso del tiempo sé que acerté plenamente, en mi decisión y en mi suerte, porque eso es un golpe de suerte, al suspender algo un camino se te cierra y se te abre otro que no te esperabas o no contemplabas y afortunadamente ha sido un camino acertado porque con los años que llevo en la enseñanza puedo decir que es una de las cosas que mas me gustan, estoy cómodo, me gusta entrar en un aula cosa que cada vez es mas difícil con la edad y para mi es más al contrario, que cada vez me gusta más. ¿Qué el material humano con el que cuentas ha cambiado? Pues si, evidentemente pero sigues teniendo tus compensaciones excepcionales de alumnos que te encuentras que son muy buenos. Afortunadamente para mí, yo siempre he estado dando a niveles altos, tanto en la antigua FP en “administrativo” como en el bachillerato actual en “economía” y además de todo, esta siempre ha sido una profesión que siempre me ha gustado, me siento totalmente desarrollado y lleno y para colmo me da tiempo para dedicarme a mi otra pasión que es el teatro, entonces este trabajo me permite compatibilizar las dos cosas que mas me gustan.
E: La valoración de tus alumnos siempre ha sido altamente positiva, ¿Cómo lo consigues? ¿Qué te hace ser tan buen profesor?
JA: Más que un nivel de valoración lo que sí me gusta es que haya un buen nivel de complicidad porque lo complicado es conseguir una confianza con los alumnos sin perder el respeto, es muy complicado, que a mí me sale de forma natural entonces me resulta pues más sencillo entenderme con ellos, quizás gracias al teatro que me ha hecho lograr un “teatro de aula”, pero me sirve y con ello consigo el cariño de mis alumnos, que es la mayor compensación que tengo. Alumnos que ya ha pasado el tiempo y no les conozco porque han cambiado y tal me reconocen a mí y me agrada, claro que me agrada, que te reconozcan, que te saluden, que te paren por la calle y gente que ya esta terminando las carreras de derecho o empresariales y se acuerdan de cuando estaban dando contabilidad conmigo, gente que ya esta terminando la carrera o que ya esta en un despacho de abogados te diga esas cosas que pasaron ya hace varios años, eso es la gran compensación que yo me puedo llevar.
E: ¿Qué hechas en falta de tu trabajo?
JA: De mi trabajo lo lamentable es que el nivel educativo esta bajando mucho, se nota mucho la diferencia de cuando yo empecé a trabajar y tu te tienes que ir adaptando al receptor que tienes delante, a tus alumnos, porque yo no puedo ser un emisor de conocimientos si no hay un receptor como ellos entonces noto yo que el nivel de enseñanza general es cada vez menor motivado por el cambio generacional, motivado por la sociedad, motivado por la enseñanza anterior, motivado por lo que sea, pero cuando yo recojo a mis alumnos de bachillerato, pues noto eso, que el handicap ha bajado. Por supuesto hay alumnos excepcionales, alumnos que son muy buenos, alumnos trabajadores que todavía hay pero que antes era mucho más a nivel general ese trabajo y ese interés. Ese es el cambio que yo noto a lo largo del tiempo en la enseñanza.
E: Pasemos a cuestiones sobre teatro ¿Tus antecedentes como actor cuales son?
JA: Pues mira, te voy a confesar que como actor, hay una película de cantinflas que se llama “el extra” que trata de un actor que se cree muy importante y no deja de ser un figurante toda su vida, vamos, un personaje de teatro que no habla. Entonces yo notaba cuando empezaba ha hacer mis primeros papelillos allí en la escuela de arte dramático que no me encontraba a gusto es una cosa… yo no sé si es miedo escénico o se llama de otro modo pero el caso es que cuando hablaba yo, me notaba tan raro, tan raro que no me gustaba. Pero yo tenia un personaje muy parecido al de la película de cantinflas, que he estado haciendo hasta hace poco en la ópera “don pasquale” en una figuración que es el sirviente de don pasquale que esta casi toda la opera en escena. El estreno fue en el año 95… 96 quizás y la ultima función fue en el 2005, estuvimos de gira por media España y ese es mi antecedente como actor, mi gran personaje ha sido ese, realmente es un personaje al que le tengo muchísimo cariño. Era un vejete, muy vejete y no hablaba y para mí eso no era malo, el problema que yo tenia era que cuando hablaba, me veía raro y de ahí que este me gustara tanto. Aparte a mí lo que siempre me ha gustado ha sido la dirección de escena, eso es lo mío. Muchos actores me han dicho “yo no podré hacer nunca lo que tu haces” y yo les contesto exactamente de la misma forma porque es verdad, ya lo he dicho.
E: ¿Cómo diriges tu? ¿Cuál es tu método?
JA: Como sabes que se me da bien dar clase, yo el montaje de escena no lo veo tan diferente, me parecen similares, es una labor continuada de conseguir que alguien haga lo que tu quieres. ¿Los medios que utilizo? Lo mismo que hemos hablando de la relación con los alumnos de lo complicado que es no ir de autoritario ni falto de autoridad, el termino medio ese es también el que quiero en la dirección de escena. ¿Cómo lo hago? Pues es un trabajo muy metódico, muy estricto, con mucha paciencia, porque de alguna forma tengo que ser psicólogo porque trato con personas, los actores son personas y entonces tienes que conseguir que te den el máximo sin que ellos se encuentren en limites extremos porque si no, no rinden, entonces tienes que tener un “ten-con-ten” para que puedas conseguir que el actor te de lo que lleva dentro sin manifestarte drástico porque si no, no consigues nada. Mi trabajo como director es de mucho curro, yo no voy a un ensayo si previamente no esta todo totalmente construido por mi parte: cuando yo llego a un ensayo, el ensayo ya esta hecho, la escena ya esta construida antes de empezar por mí, la cosa es “esto es lo que quiero: pum, pum, pum” y eso le ayuda al actor, porque sabe que lo tengo claro. Hay directores que piensan de forma diferente y son totalmente contrarios pero yo creo que al actor hay que darle una dirección clara, muy clara de lo que el director quiere. En el momento en el que le creas duda o que empiezas a probar, eso le crea un desconcierto tremendo y hay directores que dicen “venga, vamos a probar” y sin embargo yo pienso que la improvisación no ayuda. Cualquier montaje mío, todo lo que se ve, tiene improvisación nula, cualquier obra que yo lleve esta totalmente medida, no hay posibilidad de improvisación ni de creación en ese momento, esta todo marcado: un gesto, un movimiento, una mirada, un tono de voz, todo.
E: ¿Cuáles son tus manías cuando diriges?
JA: Manías manías… pues siempre me gusta llevar a dirección una cartera donde llevo todo, hasta una linterna por si hace falta en un momento determinado, llevo un metro, llevo un montón de bolígrafos, un cuaderno… en cada montaje me compro un cuaderno nuevo, uno clásico, de los de alambres para notar absolutamente todo lo que pasa, aunque lo tiro después, es un problema y se que debería guardarlo, son cosas que después es bueno verlas con el tiempo. También llevo un cronometro para medir los tiempos y todo va en un maletín, que por cierto acabo de comprarme uno nuevo y ahí llevo todo el material del montaje.
E: Después de estrenar las obras, ¿Cómo las ves?
JA: Hay veces que estas tan metido, porque cuando tu trabajas dos meses a tope te metes, puedes perder un poquito la referencia, te metes tanto y te creas tu historia que te dices “¿Esto estará bien o estará mal?”. Cuando tu ves un estreno que a ti te parece que esta presentable ya, porque cuando yo hago un estreno, para mi no es una prueba, el estreno para mí es que tienes que presentar la función aunque todo el mundo justifique un estreno para mí eso no significa que tenga que haber un fallo o que se pueda justificar con ello. ¿Qué ocurre? Que el producto que hago normalmente si he conseguido lo que tengo en la cabeza, normalmente; de los 13 montajes te puedo decir que un 50 o 60% de los montajes he conseguido lo que yo quería aunque haya habido limitaciones por varios motivos, por temas económicos, porque no tenia material suficiente o no había recursos humanos y entonces pues el resultado al final no me ha dejado totalmente satisfecho, pero bueno, en líneas generales, lo que si creo es que cada vez he ido ascendiendo, cada montaje que he ido haciendo después ha habido un progreso y eso si es importante para mi. Hay que ser muy critico, yo soy muy critico conmigo mismo y además tengo una persona, que es mi pareja, que cuando ve el montaje es tremendamente critica y eso me ayuda.
E: ¿Cuáles son tus planes de futuro?
JA: Pues bueno, el 12 de junio, en Puente Genil, en el teatro circo de allí vamos a estrenar “el cyrano de bergerac“, la obra de Edmond Rostand, que tiene una versión maravillosa protagonizada por Gérard Depardieu. Yo lo que he hecho es coger el texto y crear otro texto que pretendía acortar el tiempo de la obra, porque en teatro hoy en día en el momento en el que te pases de las dos horas y media más o menos es ya una barbaridad, entonces ese texto escrito por mí ha compuesto la historia sin perder ningún detalle pero dejando la duración en hora y media aproximadamente. Estamos ya en pleno proceso de creación, empezamos los ensayos hace nada y nos esperan dos meses y medio de locura. Es una coproducción entre dos compañías de Córdoba: “uno teatro” y “naque teatro”.
A medio plazo me ha llegado un proyecto desde Madrid que tenia que estrenarse hoy, pero se suspendió por problemas económicos, de presupuesto. El proyecto me viene de la mano de un gran director que es Manuel Canseco y hay posibilidades de trabajar juntos no en este proyecto sino mas a largo plazo.
E: Y ahora permítame hacerle una serie de preguntitas personales:
E: Una comida
JA: Rabo de toro
E: Una película
JA: El padrino
E: Un libro
JA: El medico
E: Una canción
JA: Cualquiera de los beatles
E: Una estación del año
JA: El otoño
E: Una persona para admirar
JA: La gente que tengo a mi lado
E: Y para odiar
JA: Nadie, quizás para indignar a la gente que hace daño
E: Y para terminar… ¿Un consejo para el mundo?
JA: Para mantener un espíritu emprendedor y joven es fundamental la ilusión y el sentido del humor. Esos dos valores no hay que perderlos nunca y si se pierden, hay que recuperarlos. La ilusión es lo que mantiene vivo a cualquiera, con un objetivo se consigue todo.
Una entrevista sincera, cercana. En todo momento se mosotro tranquilo y amigable y no ha podido ser mas gratificante verle de nuevo y poder hablar con el de estos temas. Si quereis verme junto a él, solo teneis que pinchar aqui. Muchisimas gracias, profesor. Por tus clases, por tu forma de ser y por concederme la entrevista.
